El doblaje de películas y series de
televisión realizados en México están muy bien
hechos. El doblaje mexicano ha desplazado del mercado latinoamericano
al que antes se hacía en Puerto Rico y al que se intentó
hacer con cubanos en Miami. Aun en países donde se habla español
muy diferente, como Argentina, Uruguay o Chile, fracasaron los intentos
de doblar series norteamericanas con voces locales, y en cambio se
impuso el doblaje mexicano.
Los actores mexicanos especializados en doblajes han inventado un
nuevo español, que no se habla en ningún país,
pero resulta igualmente comprensible y "natural" en todas
las regiones de habla hispana (excepto en España, donde Cantinflas
es el único actor extranjero que se salva de ser doblado por
voces españolas). El español inventado por los mexicanos
tiene una entonación muy internacional (como si fuera el modo
de hablar de un mexicano hijo de ingleses que fue al jardín
de niños en México, a la primaria en Argentina, a la
secundaria en Colombia y a la universidad en París), y un vocabulario
limitado a las palabras que significan lo mismo en toda América
hispana: por ejemplo, en los doblajes se dice "cigarrillo"
y no "cigarro", ya que la palabra "cigarrillo"
es la usual en Sudamérica y de todos modos resulta comprensible
en México; siempre se dice "auto" o "automóvil"
y nunca "carro", que en Argentina o Uruguay sólo
se aplica a vehículos de tracción animal; y nunca se
comete la atrocidad de decir "nevera" en vez de refrigerador,
ni "aparcar" en vez de estacionar, como era común
en los doblajes puertorriqueños en los primeros tiempos de
la televisión. Tanto cuidado se aplica porque, en la práctica,
el doblaje es un factor decisivo para el éxito o fracaso de
un programa de T.V. La vieja serie inglesa Los Vengadores, totalmente
doblada en México, tuvo éxito arrollador durante más
de una década en toda América Latina. Ahora , Los nuevos
vengadores, cuyos personajes secundarios fueron doblados por puertorriqueños
y solo 3 principales por mexicanos, está fracasando en todas
partes, inclusive en Puerto Rico.
Uno de los secretos del éxito de esta industria mexicana reside
en elegir para cada caso un actor cuyo timbre natural sea muy similar
al del extranjero cuya voz hay que doblar.