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En
el Siglo XXI, la vida en la Tierra
desaparecerá... Si
la familia Robinson no lo impide.

Otra
de esas series que que sedujeron a las audiencias durante la década
de los sesenta se combierte ahora en una superproducción destinada
a ser el primer título de una trilogía.
Hablamos de Perdidos en el Espacio, o 90 millones de dólares
puestos al servicio de espectaculares efectos especiales.
| Al
Productor Irwin Allen, conocido por la retahíla de largometerajes
catastrofistas que produjo durarante la década de los sesenta,
logró uno de sus éxitos más importantes unos años antes, cuando
puso en marcha la serie de televisión Perdidos en el Espacio.
Inspirada en la aventuras de la familia Robinson escrita por Johann
Wyss en 1813, la serie explico durante tres temporadas el viaje
interplanetario realizado por los componentes de otra familia
también apellidada Robinson. Treinta años después de que Perdidos
en el Espacio desapareciera de la pantalla, el realizador
Stephen Hopkins (Los demonios de la noche) y el guionista
Akiva Goldsman (Batman & Robin) recuperan sus azañas
en una producción que guarda más parecido con Star Trek que
con La guerra de las galaxia.
¡PELIGRO,PELIGRO!
2058. La vida en el planeta Tierra corre peligro.
El profesor John Robinson (William Hurt) comanda una misión
a una colonia lejana donde encontrará una solución a la supervivencia
del hombre. De este modo, Robinson se embarca en el Júpiter
2 junto a su equipo, que no es otro que su familia: Maureen
(Mimi Rogers), su esposa, y Judy (Heather Graham), Penny (Lacey
Chabert) y Will (Jack Johnson), sus hijos. A ellos se une el
mayor Don West (Matt LeBlanc), Que pilota la nave, y el Robot
, un sirviente mecánicosiempre presto a solventarles la papeleta.
Lo que ninguno de ellos sabe es que en el interior de la Júpiter
2 tambien navega el Dr. Smith (Gary Oldman) , enviado por las
fuerzas enemigas -comandadas por un misterioso personaje (Edward
Fox)- para sabotear la misión del profesor. Pero las intenciones
de Smith no surgen efecto. Más bien al contrario: tras una serie
de explosiones, la nave se dirige sin rumbo fijo por galaxias
desconocisdas, enfrentando a sus integrantes a nuevos peligros
y dejándoles Perdidos en el Espacio.
Para mí, se trata de una aspiración artistica, de responder
a la pregunta qué es lo que hizo de la serie un fenómeno tan
interesante -declaró William Hurt a la revista americana
"Entertainment Weekly"-. Si las relaciones hetero-androginas
(?) pueden absorber, aceptar y tolerar situaciones críticas
y encontrar una solución. Eso es lo que me intriga. Pues
si eso es lo que intrigó a Hurt, lo que debió atraer la atención
del guionista Akyva Goldsman fue la oportunidad de construir
un relato de aventuras espaciales en el que el eje central girase
en torno a la familia.
Las posibilidades de analizar el enfrentamiento entre inteligencia artificial versus
inteligencia humana y profundizar en las relaciones familiares, fueron eliminadas en favor
de una historia acerca de una familia disfuncional muy de los 90, que supera traumas
rencillas tras vivir una situación límite.
LA CONQUISTA DEL ESPACIO
Claro que a estas alturas esperar que una superproducción como está
intente algo más que una sucesión de batallas espaciales y moralina disneyana
es pedir peras al olmo. Stephen Hopkins, el director, pasea la cámara por unos
escenarios que combinan con abilidad decorados -como la de la nave Júpiter 2 o la cueva
donde tiene lugar la lucha final -,hologramas -que alcanzan un protagonismo especial en
cada uno de los encuentros entre el Dr. Smith y su superior- y el espacio exterior -donde
se produce la batalla que da inicio al film, de indiscutible eficacia visual, aunque
limitado valor narrativo-.
Debido a su origen televisivo y al enfoque infantil otorgado al conjunto, Perdidos
en el Espacio introduce elementos que, por un lado, amplían el abanico de
espectadores potenciales pero, por otro, restringe la posibilidad de adentrarse en
terrenos algo más tétricos y misteriosos, tal y como prueban dos secuencias: el ataque
de las arañas en el interior de la nave espacial y la transformación final del Dr. Smith
en un inmenso arácnido (ambos momentos, por cierto evidencian las limitaciones de los
efectos visuales generados por ordenador). Ello deja con la sensación de que sus
responsables se quedaron con las ganas de emular la violencia explícita de Paul Verhoeven
y su Starship Tropers. Por lo que respecta a los actores, apuntar que William
Hurt se enfrenta a su personaje con la misma intropección psicológicas de la que haría
gala si Robinson fuera Hamlet, Gary Oldman continúa cobrando cheques y pasándose en
grande por repetir el mismo papel que interpretó en el Quinto elemento y Air
Force One . El avión del presidente, y Jack Johson se vierte en la sorpresa del
evento: su inocencia, seguridad y simpatía convierten a Will Robinson en el verdadero
héroe de Perdidos en el Espacio.
Josep Parera
Sacado del número extra de julio-Agosto de 1998 de la revista IMAGENES |
EN
RESUMIDAS CUENTAS |
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. Lo mejor:
Gary Oldman, el único que parece darse cuenta de que la serie
original era una parodia involuntaria de los clásicos del
cine de Ciencia-ficción de la década de los 50, con Planeta
prohibido a la cabeza. Su revisitación del personaje
del Dr. Smith es la más acertada del reparto.
.
Lo peor: Lacey Chabert, que da vida a la hija mediana
de los Robinson. Su compostura, vestuario e interpretación
resultan exasperantes. Su personaje es la escusa del film
para insertar tomas musicales de los noventa, ya que siempre
escucha canciones a través de sus auriculares, porque se trata
de una chica adolescente-rebelde.
.
La frase: "Buenas noches, papá. Buenas noches, Mamá.
Buenas noche, Judy. Buenas noches, Penny. Buenas noches, Will",
que todos los personajes van recitando en un guiño humorístico
a ptra serie de los 60, "Los Walton".
.
La secuencia: El prólogo, en el que el mayor West se
enfrenta a las fuerzas de la Secesión Total. Aunque nunca
sepamos el por qué o se derive consecuencia alguna del ataque
y la victoria, la secuencia es espectacular y efectiva.
.
La novedad: Para contentar al público más joven, se
introduce una mascota, Blawp*, una especie de mono planetario
digital de ojos bailones que aparece y desaparece de escena
sin venir a cuento.
* para mí la razón
de incluir a Blawp, es para recordarnos a Debbie, la mascota
de Penny en la serie de TV. Nota
del autor de la Web .
.
Las cifras: El presupuesto del film fue de 13.700 de
millones de pesetas. Hasta principios de junio había recaudado
en los EEUU 10.100 millones.
.
Efectos visuales: Durante 131 minutos de duración,
"Perdidos en el Espacio" hace gala de 750 efectos visuales,
creados por diversas compañias, entre ellas la Jim Henson
Creature Shop.
. El cambio: Matt LeBlanc ("Friends") sustituyó a Sean
Patrick Flanneery("Las aventuras del joven de Indiana Jones")
por que esté no era lo suficientemente alto para compartir
planos con William Hurt.
.
¿Por qué..: algunas películas de Ciencia-ficción
como "Perdidos en el Espacio"u Horizonte final", que tienen
lugar a tan sólo a cincuenta años vista, nos sitúan en un
mundo futurista que por aquel entonces, casi con toda seguridad,
aún no habremos alcanzado?
Sacado
del número extra de julio-Agosto de 1998 de la revista IMAGENES
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El Director:
Stephen Hopkins
Nacido en Australia, Stephen
Hopkins comenzó su carrera como director de documentales y
vídios musicales. Su estilo atrajo la atención de Hollywood,
donde se le ofreció la realización de Pesadilla en Elm
Streep 5. Después dirigió otra secuela, Depredador
2, film al que seguirían Judgement Night (vídio:Los
jueces de la noche), Volar por los aires, los demonios
de la noche y, ahora, Perdidos en el Espacio.
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